Por
más vueltas que le doy no comprendo la existencia de una izquierda
progresista e independentista. Creo que cualquier persona que
comparta conmigo la ilusión de crear una sociedad más igualitaria,
tras una reflexión más o menos profunda, desecharía cualquier
pensamiento independentista.
Pongámonos
en el caso de que Cataluña fuera
un estado independiente. Sin
duda la capacidad económica de Cataluña y la del resto de España
sería diferente
y los servicios que estos
estados ofrecerían a sus ciudadanos también. ¿Realmente os parece
correcto o justo que una persona tenga una educación mejor o peor,
una seguridad mejor o peor, una legislación más o menos avanzada, o
un sistema de ambulancias más o menos eficaz, por nacer en Zaragoza
y no en Barcelona? Efectivamente,
las diferencias que separan a un catalán de un madrileño o
un gallego son culturales,
sin embargo no es necesario un estado independiente para preservar
una cultura y una lengua. Por todo
esto, puedo entender las
posiciones de
defensa de una
nación o de reivindicación de tu lengua y cultura, pero nunca
de la independencia de un territorio, (al
menos de aquellos
territorios que disfrutan de un sistema democrático y tolerante),
en aquellas personas que queremos un mundo más igualitario, ya que egoístas que miran sólo por
su propio interés siempre ha habido y habrá.
Todo
esto me lleva a pensar que el aumento del independentismo en Cataluña
es fruto de una exaltación
populista y demagoga de la nación y no de un razonamiento coherente
(quizá me equivoque, pero aún nadie me ha convencido de lo
contrario). No pretendo hacer una odiosa comparación entre el
nazismo y el independentismo, pero los alemanes de los años 30,
mientras exaltaban su gran nación, echaban la culpa de todos los
males a los judíos y decidieron exterminarlos; en España siempre se
ha culpado a la inmigración de los problemas económicos y por ello
no les dejamos instalarse aquí; y en Cataluña repiten la frase
“Espanya ens roba”
mientras
que planean su independencia que, según creen, solucionará todos
sus problemas. Definitivamente
no
sé que tienen los discursos populistas que mueven a
las
masas en los periodos de crisis y dejan a la razón y a la moral en
un segundo plano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario